Podría haberse producido en China, 2.500 años
a.d.C., formando parte de una herramienta utilizada para pulimentar
utensilios de caza.
La teoría especulativa se basa en el hallazgo de restos de otras
piedras preciosas identificadas al analizar partículas incrustadas en
hachas fechadas hace más de 4.500 años.
El parecido del pulido realizado como prueba sobre un fragmento de
estas armas con el resultado del trabajo que los hombres de la Edad de
Piedra realizaran sobre la misma evidencia un resultado más cercano al
original al hacer uso de diamantes en lugar de rubíes o zafiros, los
otros materiales identificados.