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Alianzas de boda(anillos de matrimonio)
Sobre la historia, significado y orígenes de las
alianzas de boda -o anillos de
matrimonio- existen infinidad de
supuestos y especulaciones, pero pocas
tradiciones se conservan y se generalizan
tanto como el intercambio de los
Se desconoce con exactitud en qué momento de la Historia se inicia este rito, pero lo cierto es que no es su arraigo tradicional lo más valioso, sino lo que realmente representa o simboliza en una unión de pareja. Los anillos de boda o de matrimonio no son un artículo vital ni necesario para poder desarrollar la vida en pareja, pero a su intercambio ceremonial sí se le atribuye un alto valor simbólico y, prueba de ello, es su utilización en la casi totalidad de los enlaces. Quizás sea que el portador del anillo, al tiempo que cambia de forma de vida (me refiero al cambio de su estado civil), adquiere con el mismo una serie de compromisos y responsabilidades que, bien es cierto, puede también cumplir sin él. Pero creo que es la voluntad de exhibir elanillo de boda en su dedo anular lo que denota un compromiso de fidelidad aceptado libremente; una alianza de boda es un símbolo que, por nuestra propia decisión, nos compromete al esfuerzo de poner todos los medios a nuestro alcance para mantener la fidelidad con nuestra pareja, día tras día. Pocas tradiciones se conservan tan intactas como la de los anillos de matrimonio.
Orígenes de la tradición y rituales en la Historia
La segunda teoría y la que nosotros apoyamos, porque creemos más real y porque sí se dispone de datos sobre la misma y, por tanto, no es una hipótesis como la anterior, es que los primeros anillos de boda se intercambiaron en un enlace de pareja, simbolizando en los anillos de boda el propio enlace de los protagonistas. Probablemente, en los orígenes de esta tradición, en sus inicios paganos, se daría un componente o connotación sexual; la propia acción no deja de representar una penetración: el dedo es el símbolo fálico masculino y el anillo representa el símbolo sexual femenino; al introducir el anillo en el dedo, se personifica -en toda regla- una penetración.
Una de las prácticas más antiguas de las que
tenemos constancia sobre la utilización de alianzas de boda está
datada en la época de los faraones, en el
Antiguo Egipto. Aunque posiblemente esta práctica
Aproximadamente en el 1500 a.C., los hebreos también llevaban a cabo la práctica del intercambio de alianzas de boda, con la diferencia de que los anillos se introducían en el dedo índice. Se cree que poco más o menos en la misma época, en la India, la práctica del intercambio de anillos de boda era la misma: ejercían el mismo simbolismo, pero los anillos se portaban en el dedo pulgar. En el período Ptolemaico, se habría adoptado y adaptado este ritual egipcio, y, a su vez, se habría extendido por todos los territorios helenizados. Es más que probable que fueran los griegos quienes arraigaran la costumbre de portar el anillo en el dedo anular debido a su clasificación anatómica, ya que ellos pensaban que por este dedo corría una vena que comunicaba directamente con el corazón –con lo que el simbolismo de amor eterno era aún mayor- y a esta vena se la denominaba “La Vena del Amor”. El compromiso de amor y lealtad existía mientras que el corazón del portador latiera, lo que significa “hasta la muerte” (los cristianos acogimos este simbolismo: “hasta que la muerte os separe”). Otra innovación que debemos atribuir a los griegos es la de las inscripciones interiores de los anillos de boda, simbolizando aún más la unión con las iniciales -o el nombre de la persona con la que se contraía la unión- y la fecha de celebración del rito.
Posteriormente, los romanos acabaron adoptando
dicha tradición conservando el significado que ésta tenía para los
griegos, ya que compartían los principios y tratados anatómicos de los
griegos. Posiblemente, y simbolizando la dureza y durabilidad de este
material y evocando al dios Saturno, en la mayoría de los casos se
realizaban con hierro. Cuando se abrazó la religión cristiana desde
Roma y para todo el Imperio, se volvió a adoptar el rito -no lo
La posterior fabricación en oro fue motivada por
la Iglesia Católica: fabricar los anillos
de boda en oro encarece el producto, por
lo que su adquisición requería de un esfuerzo económico superior a
otro material. Con esto, la Iglesia Católica quería dar más valor y
aumentar, así, el simbolismo de la misma. Además, no cada día nos
casamos; es, por tanto, una manera de realzar el valor del matrimonio. ¿Te gusta joyaestilo? Recomiéndanos |
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